Bebé es intervenido quirúrgicamente con apenas veintiuno semanas y devuelto al útero de su madre… La historia detrás de estas fotografías conmovedoras…
Un procedimiento novedoso para la época
El pequeño Samuel Armas fue, sin ningún género de dudas, el protagonista de una de las fotografías más relevantes del planeta entero. Fue un suceso importante que va a quedar registrado en la historia de la medicina, la pediatría y la gineco-obstetricia. Quizás muchos de ya han visto estas imágenes; pero lo que les contaremos ahora, es la historia detrás de exactamente las mismas.
Alex y Julie Armas descubrieron que su bebé tenía espina bífida en una prueba de ultrasonidos efectuada a las catorce semanas de la fecundación. Los Armas descubrieron el procedimiento de Vanderbilt en su búsqueda de opciones en la red.
Samuel Armas fue el embrión número 54 en ser operado por el equipo quirúrgico.2 Con la operación, el doctor Joseph Bruner consiguió aliviar los efectos de la apertura de la espina de Samuel producidos por su espina bífida.
El diecinueve de agosto de mil novecientos noventa y nueve el equipo quirúrgico de la Universidad de Vanderbilt se disponía a revolucionar el campo de la medicina al realizar un procedimiento novedoso. Exactamente el mismo tenía varias fases: En primer lugar, hacer una incisión en el útero de una mujer embarazada, luego drenar el líquido amniótico, posteriormente extraer en parte el embrión para intervenirlo quirúrgicamente y colocarlo de nuevo en el útero de su mamá.
Se corrigió de manera exitosa su inconveniente de espina bífida
Sin ningún género de dudas, se trataba de una las intervenciones más esenciales de aquel entonces, y asimismo una de las que suponía un mayor riesgo, puesto que se trataba de un embrión de solo veintiuno semanas de formación; sin embargo, se hizo, y fue posible corregir de manera exitosa el problema de espina bífida del bebé.
Apretó su dedo con su diminuta mano
De acuerdo con una información, el señor Michael Clancy, quien se desempeña como fotógrafo profesional, se enteró de que en la Universidad de Vanderbilt ocurriría un hecho noticioso muy importante, con lo que obtuvo una autorización para tomar ciertas fotografías. No se imaginaría lo captaría la lente de su cámara: el instante en el que el bebé extiende su diminuta mano desde adentro del útero para apretar un dedo de uno de médicos que realizaban el procedimiento.
La fotografía más relevante del instante
La imagen se hizo muy popular apareciendo en miles y miles de diarios de la prensa mundial, e incluso, llegó a utilizarse como consigna por determinados conjuntos que realizaban campañas contra el aborto. En mil novecientos noventa y nueve fue catalogada por la gaceta LIFE como una de las fotografías más relevante del momento; sin contar además de esto las muchas recreaciones del inusual momento en conocidas series televisivas.
Controversia
La fotografía atrajo mucho la atención en tanto que, al publicarse, fue empleada por opositores al aborto que aseguraban que el bebé alcanzó la mano del doctor sacándo la propia del útero, mostrando de este modo señales de vida en la semana veintiuno del embarazo. Efectivamente la fotografía y muchos de los textos que la acompañan apoyan esta visión, incluyendo por su parte al autor de la fotografía Michael Clancy:
Mientras un médico me preguntaba qué sensibilidad de película estaba empleando, por un lateral del ojo vi agitarse el útero, sin que estuviese cerca la mano de absolutamente nadie. Se agitaba desde dentro. De pronto, un brazo entero salió por la abertura, para retraerse a continuación hasta que sólo quedó a la vista una pequeña mano. El doctor la alcanzó y la elevó, reaccionando esta y cogiendo el dedo del doctor. Como probando su fuerza, el doctor agitó el pequeño puño. Samuel soportó firme. Y también hice la fotografía. ¡Guau!
Ocurrió tan deprisa que la enfermera que tenía al lado me preguntó, “¿Qué ocurrió?”
“El niño salió”, afirmé.
“¡Ah! Lo hacen continuamente,” respondió ella.
El cirujano declaró más tarde que tanto Samuel como su madre Julie estaban bajo los efectos de la anestesia y que fue un verdadero milagro moverse.
